La oposición se junta y presiona a Kicillof: la Boleta Única Papel pisa fuerte de cara al 2027

Diputados de la UCR y la Coalición Cívica reflotaron proyectos para terminar con la histórica boleta partidaria.

La Legislatura bonaerense se encamina a un debate de fondo que podría transformar la manera en que votan millones de personas. En los últimos días, los bloques de la oposición reactivaron la ofensiva para implementar la Boleta Única de Papel (BUP) en la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de que el nuevo sistema debute en los comicios ejecutivos de 2027.

La iniciativa cobró fuerza tras la presentación de nuevos proyectos que llevan las firmas de Luciano Bugallo (Coalición Cívica) y Alejandra Lordén (UCR). El planteo surge en sintonía con el reciente antecedente a nivel nacional y busca terminar con el esquema de “boletas sábana” que, según denuncian, favorece a los aparatos municipales y genera desigualdades logísticas.

Para los impulsores de la reforma, el paso a la Boleta Única no es solo una cuestión técnica, sino una mejora sustancial en la calidad democrática. En ese marco, destacan la transparencia, ya que elimina prácticas como el robo de boletas y el “voto cadena”; la igualdad de condiciones, dado quel Estado asume la responsabilidad de la impresión y distribución, garantizando que todas las fuerzas políticas estén presentes en el cuarto oscuro; y el ahorro fiscal, donde se estima que la reducción en los costos de impresión de millones de boletas partidarias generaría un alivio significativo para las arcas públicas.

Si bien hay consenso opositor, la discusión no está exenta de roces. Desde La Libertad Avanza cuestionaron a los bloques tradicionales por intentar “capitalizar” una bandera que consideran propia desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

Por su parte, el oficialismo de Axel Kicillof observa el movimiento con prudencia. En la Gobernación saben que cambiar el sistema electoral en la Provincia implica tocar el corazón del poder territorial del peronismo, donde la boleta tradicional es una herramienta clave de movilización y tracción de votos en el Conurbano.

El avance de los proyectos dependerá de la conformación de las comisiones y de la capacidad de la oposición para conformar una mayoría que obligue al oficialismo a dar el debate en el recinto. Con el antecedente nacional ya firme, la presión sobre La Plata promete escalar, convirtiendo a la Boleta Única en la moneda de cambio de futuras negociaciones políticas.