Mauricio Macri politizó la remontada de la Selección frente a Egipto y habló sobre el futuro del país
El expresidente y líder del PRO celebró de forma efusiva el agónico pase de la Scaloneta a los cuartos de final de la Copa del Mundo en Norteamérica y trazó un paralelismo entre la resiliencia del plantel y el esfuerzo que necesita la sociedad argentina.
La vibrante clasificación de la Selección argentina a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 no solo desató la euforia popular en las calles, sino que también se transformó de forma inmediata en una plataforma de posicionamiento discursivo para los principales líderes políticos. En ese marco, minutos después de consumarse el agónico triunfo del combinado nacional, el expresidente y actual titular del PRO, Mauricio Macri, utilizó el momento para trazar una profunda analogía entre la resiliencia del plantel deportivo y la compleja realidad socioeconómica que atraviesa el país.
El descargo del exmandatario se estructuró en dos etapas bien diferenciadas a través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter). En un primer posteo de trinchera, redactado bajo el impacto de las pulsaciones del pitazo final, Macri dio rienda suelta a la emotividad y el desahogo. “¿¡¡GRACIAS MUCHACHOS!!! Este grupo humano, jugadores, cuerpo técnico, ya nos han dado unas alegrías que superan todo lo que uno podía imaginar. ¡Qué huevos pusieron por Dios! ¡Un infartooo! ¡VAMOS ARGENTINA!”, plasmó, reflejando el clima de extrema tensión civil con el que se vivió la remontada.
El partido, correspondiente a los octavos de final, culminó con una heroica victoria albiceleste por 3 a 2 frente al seleccionado de Egipto. El trámite forzó un desgaste físico extenuante para el plantel conducido por Lionel Scaloni, que debió revertir un marcador adverso en los minutos finales para meter de forma fáctica a la Argentina entre los ocho mejores equipos del campeonato mundial.
Una hora más tarde del primer festejo, ya con mayor serenidad regulatoria, el líder del PRO retomó la red social para capitalizar políticamente el espíritu del encuentro.
“Ahora que me bajaron un poco las pulsaciones, quiero decir: ¡Qué ejemplo es este grupo para los argentinos! Aun cuando a veces las cosas no salen, cuando todo cuesta, cuando parece que está todo perdido, ellos siguen, no bajan los brazos y lo dejan todo en la cancha. ¡Y lo dan vuelta!”, analizó Macri, ponderando la cultura del mérito y la perseverancia frente a la adversidad extrema.
En el tramo más político de su reflexión, el dirigente conectó el rendimiento de los futbolistas con un tiro por elevación hacia la conducta colectiva y los debates culturales que cruzan a la Argentina: “¡Qué bárbaro! Si pudiéramos imitarlos un poco, qué futuro nos esperaría como país”, sentenció, utilizando el triunfo en Norteamérica como un vector de esperanza y resiliencia institucional.