
Entre octubre y noviembre, el Ejecutivo tendría que lograr un saldo a favor muy consistente que le permita compensar el déficit esperado de diciembre. En 2025, el cierre del año fue negativo en $2,8 billones.
Superávits gemelos: el Gobierno suma tres años consecutivos e iguala la racha de 2006-2008 Paritarias bancaria: acordaron una nueva actualización salarial del 1,7% para septiembre La jefa del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro Luis Caputo avanzaron en la aprobación de los números del primer semestre.
@LuisCaputoAR Los datos fiscales de septiembre forzarán al Gobierno a hacer un control más que extremo del gasto para tratar de alcanzar la meta de 2026 acordada con el FMI. A esta altura luce muy difícil. Y es que el dato acumulado de los primeros nueve meses quedó por debajo de lo esperable y diciembre es un mes fuertemente deficitario. El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
suscribirse ya estoy suscripto Eso implica que, entre lo que resta del mes en curso y noviembre, el Ministerio de Economía tendría que reunir al menos unos $4 billones de superávit para así compensar el rojo del cierre del año.
Informate más Las canastas de crianza treparon entre 2,2% y 2,4% en septiembre, impulsadas por el costo de las tareas de cuidado La inflación mayorista quebró el 3% en septiembre tras un nuevo salto del petróleo El dato es que entre enero y septiembre el saldo favorable acumulado fue de $15,1 billones, lo que implica que faltarían $1,1 billones para alcanzar la meta acordada con el Fondo de $16,2 billones.
A simple vista no sería difícil conseguirlo. Pero el problema es el déficit estacional de diciembre, producto del pago de aguinaldos y el cierre de cuentas. El año pasado fue de $2,8 billones. En la hipótesis de que este año se diera el mismo resultado, lo que equivaldría a un ajuste del 33% en términos reales, Economía tendría que conseguir un superávit de $3,9 billones entre octubre y noviembre.
Luce complicado, ya que, en el mejor de los casos, el superávit de cada mes debería ser de $1,95 billones, en un contexto en el que caen los recursos y el gasto tiende a subir por el efecto que tiene la inflación en el cálculo de las jubilaciones y otras prestaciones sociales que están indexadas por ley.