
El avance de Flávio Bolsonaro impulsó a los activos brasileños y fortaleció al real. El efecto puede mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas y del turismo receptivo, aunque encarece los viajes de argentinos a Brasil
EscucharPuntos claveResumenFlávio Bolsonaro se ubicó al frente en la primera vuelta presidencial de Brasil con el 47,03 % de los votos frente a Luiz Inácio Lula da Silva. (REUTERS/Adriano Machado)05 Oct, 2026 12:35 p. m. ESTGuardarLa sorpresa electoral en Brasil tuvo una repercusión inmediata en los mercados y abrió un canal de transmisión hacia la economía argentina.
La primera vuelta presidencial, que ubicó a Flávio Bolsonaro al frente, impulsó al real y a los activos de la mayor economía de América Latina, un movimiento que puede favorecer las exportaciones locales, en especial las industriales, y modificar los precios relativos del turismo entre ambos países.El senador Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03 % de los votos válidos, frente al 45,16 % del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La segunda vuelta está prevista para el 25 de octubre. La distancia respecto de los sondeos previos llevó a inversores a revisar sus expectativas sobre la política económica brasileña y a apostar por una mejora en las cotizaciones de acciones, bonos y moneda.PUBLICIDADLa reacción fue marcada desde la apertura de los mercados del lunes 5 de octubre.
El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo subió más de 8 % y superó por primera vez los 205.000 puntos. En Wall Street, el ETF EWZ, utilizado como referencia para las inversiones globales en Brasil, avanzó más de 12 % hasta USD 43,11.Según analistas, esto va a sentirse y de manera notoria en la Argentina. Y no sólo por el canal financiero.
Para Gustavo Perego de Abeceb, el principal canal de transmisión hacia la Argentina sería la mejora en la percepción de riesgo regional. “Cuando un inversor de afuera mira la región, es importante ver alineadas a las dos economías más grandes”, sostuvo el economista.
A su juicio, un eventual gobierno de Flávio Bolsonaro con una agenda de reformas fiscales y promercado favorecería a Brasil, pero también podría impulsar a los activos argentinos al reducir los temores sobre la estabilidad financiera y el cumplimiento de contratos en ambos países.PUBLICIDAD El analista también proyectó un impacto sobre la integración comercial.