
La suba del costo de financiamiento y las mayores dudas sobre el escenario político y económico de cara a 2027 volvieron a pesar sobre los activos argentinos.
Ana Cohen, CEO de Cohen Aliados Financieros: "El cambio de modelo explica la falta de crecimiento en la Argentina" Caputo ligó la suba del riesgo país al "temor de volver al infierno" Los activos argentinos profundizan el ajuste y el mercado comienza a incorporar el escenario electoral de 2027 Las últimas tres semanas dejaron una nueva profundización del deterioro de los activos argentinos.
En esta última semana de cambio de mes, el S&P Merval cayó 4,3% en pesos y 5,7% medido en dólares, su mayor retroceso semanal en dos meses, y volvió a ubicarse en torno a los u$s1.700, un nivel similar al que mostraba antes del fuerte rally posterior a las elecciones legislativas de octubre de 2025. El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
suscribirse ya estoy suscripto La corrección también alcanzó a la deuda soberana. Esto se reflejo en el deterioro del riesgo país, que subió unos 40 puntos básicos durante la semana y llegó a tocar los 650 puntos, su nivel más alto en casi un año, mientras los bonos Globales acumularon una caída promedio de 0,8%.
Informate más Milei refuerza el modo campaña: "Si logramos la reelección el riesgo país se va a desplomar" Dólar, riesgo país e inversiones: la mirada del CEO del Citi para la Argentina Una parte de la explicación volvió a encontrarse en el frente internacional. La suba de las tasas largas en Estados Unidos, después del reciente cambio de postura de la Reserva Federal, elevó el costo de financiamiento para los mercados emergentes.
Al mismo tiempo, la volatilidad del precio del petróleo, vinculada a las tensiones en Medio Oriente, mantuvo abiertas las dudas sobre la trayectoria de la inflación y sobre cuánto tiempo permanecerán elevadas las tasas estadounidenses. Sin embargo, el deterioro ya no puede explicarse únicamente por el contexto externo.
Los datos de actividad y confianza publicados en los últimos días mostraron una economía con señales de debilidad, mientras la menor acumulación de reservas y las necesidades de financiamiento hacia 2027 agregaron presión sobre la deuda. A partir de esa combinación, el mercado comenzó a incorporar con mayor fuerza la discusión política y electoral del próximo año. A este escenario se sumó, además, un factor regional.