
La definición presidencial en Brasil pondrá en juego dos ritmos distintos de ajuste fiscal, con efectos sobre la actividad, las tasas y el real. Para la Argentina, la clave estará en cómo esas variables se trasladen al comercio bilateral, la competitividad industrial y las inversiones.
Elecciones en Brasil: Lula y Bolsonaro definen el rumbo de la potencia regional Brasil gana peso para las exportaciones uruguayas en vísperas de unas elecciones clave Brasil llega a las urnas con una economía que pierde impulso y dos caminos distintos para ordenar las cuentas públicas, con efectos directos sobre la Argentina.
Brasil irá a las urnas este domingo 4 de octubre para celebrar la primera vuelta de las elecciones presidenciales, mientras que, si ningún candidato alcanza los votos necesarios para imponerse, el balotaje se realizará el 25 del mismo mes, cuando quedará definido quién ocupará la Presidencia por los próximos 4 años. El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
suscribirse ya estoy suscripto Las principales encuestas muestran hasta el momento que Lula da Silva llega a la primera vuelta con ventaja sobre Flávio Bolsonaro, con una propuesta económica orientada a una consolidación fiscal más gradual, con mayor sostén del gasto social y de la inversión pública, aunque la diferencia electoral se reduce cuando la disputa se proyecta a un eventual balotaje.
Informate más Lula se mostró con una remera de Malvinas a días de las elecciones en Brasil El inversor que cruza la frontera antes que su dinero En ese sentido, el último relevamiento de Datafolha, una de las encuestadoras más valoradas de Brasil, ubica al actual mandatario con 42% frente a 38% sobre el total de votos y con 45% contra 40% sin contar blancos ni nulos.
Sin embargo, cuando la medición se traslada a una segunda vuelta, la distancia frente a Flávio Bolsonaro, que propone acelerar el ajuste, contener el gasto y avanzar con privatizaciones, se achica a 48% contra 45%, dentro del margen de error.
A su vez, Quaest, otra consultora de referencia en el mercado brasileño, refleja una tendencia similar, ya que Lula obtiene 39% frente al 34% de Flávio en primera vuelta, mientras que en un escenario de balotaje ambos alcanzan 42%.